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¿Fotografía Boudoir? ¡Por qué no!

Al principio de los tiempos

Hola divinidades de la creación ¿Cómo se encuentran? Cuéntenme ¿cómo les fue con los retos de vacaciones y cómo les va con el reto de primavera? Yo súper entusiasmada aún tomando agua natural y de frutas naturales. Cerré el reto de vacaciones con un relajante masaje. Compartieron muy poquitas recetas para el cuidado de su hermoso ser, las seguiré recibiendo, para con ellas hacer otro artículo y que las tengan a la mano ¿Qué les parece? Pero si que las he aprovechado. Bien, en el artículo pasado les conté que estaba posponiendo un poco más de mi presentación para hablar de los retos. Así que aquí les va, antes quiero agradecer a mi amiga Sandy Bautista que le puso un toque romántico a mi historia en la fotografía boudoir.

Les cuento cómo comenzó esta hermosa aventura por el mundo de la fotografía en general. Y un poco de mi historia en la fotografía boudoir, como me convertí en una amante del claro oscuro, del lente. Ocurrió hace muchos años como aficionada. Y tiempos en los que no puedo calificarme ni como aficionada. Cuando era niña y quería ser Mafafa Musguito, una hermosa lagartija reportera con una cámara al cuello. Probablemente much@s de ustedes no sepan quién es, ya que participaba en una serie en los 80s. Yo de verdad, adoraba verla tan femenina, con su súper cámara, tomando fotos por todas partes.

En mi familia y trabajo

Desde pequeña, tomaba “fotos bonitas” en mi familia, aun lo soy lo confieso. Adoraba tanto las cámaras que a los 8 ó 10 años no lo recuerdo bien, me regalaron una del tamaño de un rollo 110. Así que ya tenía mi camarita para colgarme al cuello y me sentía soñada. Pero esto no quedo solo en un juego de niños ¡No! fue mucho más allá de una ilusión o afición, sueño de una niña. Es amor a la luz, a las sombras, al color y a capturarlos en compañía de una sonrisa, linda mirada y energía femenina. Muchos años después a partir del 2001 me apoderaba de las cámaras en mi trabajo y me auto comisionaba a hacer las fotos en eventos de todo tipo. Luego mi jefe en aquel tiempo, el Prof. Francisco Cardeña. Reconoció mi talento o quizá se resignó a mi necedad y me comisionaba oficialmente.

No todo termino ahí, en 2009 tomé un taller de fotografía que pintaba para ser fabuloso. Unos 2 años antes, había comprando mi cámara compacta, pero qué creen o decepción. Durante el taller, le movimos a las cámaras en una sesión. El maestro prácticamente nos dijo que leyéramos el manual porque cada cámara era diferente. Leer el manual es muy buena práctica, no digo lo contrario. El resto del tiempo, las próximas 9 sesiones, las dedicaríamos al uso de photoshop. A partir de ese momento odié dicho programa, y aún me choca. No pude continuar en el taller porque me enviaron a una comisión. Pero en realidad no me importó, no era lo que esperaba, no me interesaba usar un software. Quería capturar aquello que ocurría frente a mis ojos, no arreglarlo en un software.

¿Profesional?

Continuaba con ganas de más en este mundo del arte con luz. Quería una cámara compacta que pareciera profesional, pero no tan pesada. En el año 2011, acudí a un conocido centro comercial, el vendedor era tan atento, que quedé prendada de inmediato de una cámara profesional. Me enamoré de ella ¡mi primer cámara real de fotógrafa! Y la compré, así comenzó todo, dirían algunos de mis amigos fotógrafos. “En cada venta nocturna surgen nuevos fotógrafos”, no recuerdo si era venta nocturna pero la compré. Todo estaba dispuesto para que siguiera este camino tan hermoso de capturar brillos, luces, oscuros y perpetuar momentos mágicos.

Aquí tienen a mis adoradas de la primera, sólo tengo recuerdos

Aquí tienen a mis adoradas de la primera, sólo tengo recuerdos.

Ya tenía la cámara, era pretexto para capturarlo todo. Ahora tenía que aprender a usarla e hice un taller en línea al que no le entendí nada. Aprendí algunas cosas que cobraron sentido cuando tomé mi primer taller presencial en el 2012. En la fototeca de mi hermoso Estado, Zacatecas. Después conocí a Ángel Hernández y Los Dreamakers, una comunidad de fotógrafos y videografos maravillosos. Me han cobijado y de ellos he aprendido bastante, así que, ya como dreamaker, vinieron otros talleres con mi maestro Ángel Hernández. En temas como la fotografía de eventos sociales, luz, sombra, bodas y foto nocturna. Él me ha transmitido su pasión por la fotografía como lo hace con todos quienes nos acercamos a la comunidad. Con lo anterior, todo cobra sentido otra vez, no es sólo dejar de lado el modo automático de la cámara, es tomar un rumbo, especializarse.

Especializarse boudoir la respuesta

He de decir que me gusta la fotografía social, me divierto bastante fotografiando familias, los tiernos meses de bebés, así como de niños en diferentes etapas. Pero lo mejor de lo mejor, para mí, lo que disfruto más y amo profundamente es hacer fotografía femenina. Esa fotografía sensual, sutil, que deja entre ver pícaramente el cuerpo delineado por curvas y lencería, por tenues toques de luz y oscuros de la mujer. Fotografiar mujeres de cualquier edad, complexión, tono de piel, fotografiar sonrisas, sensualidad plasmada al máximo en foto Boudior. Brindarle al género femenino una experiencia de Diosa, de diva, de Mujer empoderada de su cuerpo y sensualidad. Donde nos convertimos en dos cómplices la cámara y el fotógrafo, con este binomio y ella como protagonista.

Hablando de claros y oscuros

Fotografía boudoir. Hablando de luz, sombras, de sensualidad y feminidad.

A través de la sesión fotográfica y el proceso previo de selección de atuendos, maquillaje, conversación y risas, se crea un momento de intimidad. Sólo está ella consigo misma, sin embargo para mí ha significado llenarme de la belleza de cada mujer Diosa. A pesar de convertirme en un ser invisible, cuya única función es preservar su mejor momento. Éste que ella eligió para trascender en el tiempo, éste que ella eligió como el mejor para dejar huella para sus futuras generación. Y ¿cómo fue que reafirmé esta predilección por la fotografía femenina? Viene lo mejor.

Primeros maestros

Ángel Hernández y Los Dreamakers en diciembre de 2015 organizaron F14 en Zacatecas. Éste fue un evento maravilloso, mágico, fue en él que pude palpar por primera vez, lo que quiero hacer dentro del mundo fotográfico.

Esa mañana moría por conocer a Lorenia Johnson una de mis fotógrafas favoritas en el evento. Me acerqué a saludarla, escuché su conferencia con atención, nos compartió su método, nos mostró más de su trabajo. Hablaba de una manera tan espontánea de sus sesiones y las mujeres a quienes había fotografiado. Como las veía transformarse no únicamente en lo superficial, además en su actitud, sus sonrisas y miradas se iluminaban, es el efecto Lorenia Johnson. Un amigo que estaba a mi lado comentó “mira te brillan los ojos”. Por la tarde/madrugada estuve en el taller que impartió Lore, donde hice mis primeras fotografías boudoir, esa noche, 2 de diciembre de 2015 concebí la idea y supe en ese instante hacia donde se dibujaba mi camino fotográfico. Me vi colaborando para que las mujeres del mundo se regalen la experiencia fotografía boudoir.

Pues bien, éste ha sido un breve recorrido por la fotografía. Espero si les agrada compartan, se suscriban al blog, en breve tendremos sorpresas, que sólo llegarán a los suscriptores. También dejen sus comentarios sobre los temas que se les antoje tratar y compartir. Éste articulo lo dedicamos a la fotografía, así que el siguiente será sobre Diosas, hablaremos sobre una herramienta maravillosa de feminidad, el diagrama lunar, no se lo pierdan. Besos.

Lorena

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Los Dreamakers

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